Cesa la huelga, reforma laboral...
A los dos días de comenzar el paro de los transportistas (en Galicia una semana extra), se desconvocó ayer debido al acuerdo de los mismos con el Gobierno y los cargadores.
Se han sucedido diversas declaraciones, entre ellas la de quienes consideran el paro forzado porque los acuerdos estaban ya en marcha, quienes se felicitan de que se hayan llegado a acuerdos (fundamentalmente mercados, empresas y consumidores), algunas críticas de sindicatos... Sin embargo, hay que valorar la disposición del Gobierno a darle salida al paro, aceptar lo que era razonable y contribuir al desenlace. Algunos también pretenden aprovechar la ocasión para acusar al Gobierno de débil pero más bien quizá el Ejecutivo intuye cuando tiene que ser firme y cuando flexible, al menos la mayoría de las veces.
Y el mismo Ejecutivo socialista se habrá dado cuenta de que proponer un abaratamiento del despido, además de impopular, ha generado un gran rechazo en los sindicatos. No es una medida adecuada y lo mejor es que no la volviera a formular. De hecho, otras medidas propuestas para mejorar la calidad del trabajo y una menor precariedad, especialmente en la juventud, en principio cuentan con un mayor apoyo, aunque no se hayan difundido en la prensa. No obstante, sindicatos y patronal discrepan entre sí en demasiados puntos de la propuesta, tanto que recuerda a aquello de si doy más agua como quiere X o doy menos como quiere Y, doy una cosa intermedia y "nunca llueve agusto de todos". En cualquier caso, las reformas laborales nunca son fáciles y esto va para largo.
