Los motivos de Natalia
Reconozco que no había seguido hasta ahora Motivos Personales. Intuía que era una serie atractiva pero también creía que se "enredaría" y alargaría mucho y no sabía si podría seguirla entera. Y si no la seguía entera, ¿ para qué verla? A fin de cuentas, un razonamiento lógico aunque discutible.
Pero hoy no pude resistir la curiosidad por lo poco que había visto de la serie y lo que me habían contado. Y, desde luego, siempre bajo mi punto de vista, que no tiene por qué coincidir con el de todas las personas, la serie tiene un buen nivel. Crea una atmósfera de tensión y mantiene a uno "en vilo", despierta cuanto menos la curiosidad. Y funciona como un mecanismo que en vez de darte una barra de pan, te da muy pocas migas cada capítulo y de vez en cuando un trozo para que aguantes ahí...
La interpretación de los personajes es más creíble en algunos casos que en otros pero, en general, no perjudica a la trama. Concretamente, Lydia Bosch hace un papel digno, aunque también confieso que no es de mis actrices preferidas.

Quizá la serie esté un poco "sobreexagerada" (si es que esa palabra existe, que lo dudo), pero ello es muy habitual en las series extranjeras y, en principio, no tengo motivos para ser más crítico con las series según su procedencia. Tal vez la trama peca más por exceso que por defecto, aunque el tema de base sea siempre el mismo y las vueltas de tuerca que se dan sean más bien lentas.
En resumidas cuentas, una serie que sin llegar a alcanzar la audiencia de "Farmacia de Guardia", "Médico de familia" o, más recientemente por ejemplo, "Aquí no hay quien viva", tiene un nº de espectadores en absoluto desdeñable y una cuota de pantalla muy buena. Y plantea el tema, que es común a los que sigan la serie y a los que no, de qué camino es mejor que sigan las series españolas para que tengan éxito. Lo del cine español ya para otro día.
